INNOVACIÓN Y TRADICIÓN DEPORTIVA, EN UN MISMO TERRENO DE JUEGO
El acervo de equipamientos que Vitoria-Gasteiz y Álava ponen a disposición de sus habitantes y visitantes es merecidamente reconocido por su calidad y cantidad en todo el Estado español.
Entre los complejos deportivos que podemos encontrar y visitar en Vitoria-Gasteiz, destacan Mendizorrotza, Gamarra y las zonas deportivas de los centros cívicos integrados, de propiedad pública, y Fundación Estadio SD, de titularidad privada.
En el resto del territorio, la infraestructura deportiva es también reseñable: cuatro campos de golf (dos de ellos públicos), decenas de campos de fútbol, tenis y baloncesto; centros hípicos; gran número de piscinas cubiertas y al aire libre; frontones de pelota vasca, boleras; centros de esquí náutico, wind-suf y vela en los embalses; aviación deportiva; pesca; caza; rutas de senderismo y bicicleta de montaña, zonas para escalada
Pero estas infraestructuras no están vacías de contenido: las instituciones y entidades privadas alavesas diseñan y actualizan continuamente programas, actividades y campañas organizadas para que el disfrute de la práctica deportiva sea diversificada, de calidad, y llegue a todos sus habitantes. En el puzzle de lo que podríamos denominar una política y gestión deportiva de calidad no podemos olvidar una pieza clave: los profesionales, exhaustivamente formados, que gestionan y animan la actividad deportiva.
Y frente a estas modernas instalaciones deportivas se sigue manteniendo aún viva una de las tradiciones más características de nuestra cultura, el deporte rural vasco herri kirolak , que tiene su origen en la vida cotidiana de los baserritarras o caseros: el corte de troncos (aizkolaris), el levantamiento de piedras (harrijasotzailes), el arrastre de piedra (idi probak), la soka tira, el corte de hierba (segalaris), están presentes en cada una de las localidades del territorio histórico, y, con mayor notoriedad, en las épocas festivas.